2º Lo segundo es lo más importante. No olvide pedir permiso a la Embajada de los Estados Unidos. Si no lo consigue, busque un buen lobbista que le relacione con el Pentágono (también puede autorizar Golpes de Estado sin el apoyo de Obama). Los boys de la CIA le aconsejarán en este punto. Déjese guiar por ellos, que para eso les pagan muy bien y les han entrenado en desestabilizar, desinformar y dar golpes de Estado. (Tiempo máximo para estas gestiones imprescindibles: un mes). Con ellos ya tiene en el bolsillo a la OEA, la ONU, el FMI, la OTAN y a los países del Mundo Libre.
3º Ahora viene la fase delicada de la acción directa. Se trata de ’sacar’ al Presidente. Cualquier medio vale. Desde el asesinato (como en el Caso Kennedy) hasta sacarlo en pijama de la cama en la madrugada. Secuestro, extorsión, amenazas a la familia, todo vale. Lo importante es que el Presidente firme una renuncia o lo mata. Muerto es tan útil como renunciado. Aquí necesitará la ayuda de los gorilas uniformados de su patria. Evite que se pasen. Se trata de ’sacar’ al Presidente, nada más. Lo peor es un baño de sangre. Que la cosa pase piola y todo le irá bien. Los Altos Mandos saben que el Estado es para chupar del bote y no les conviene que les modifiquen la situación, por lo que le apoyarán patrióticamente sin chistar. (Tiempo previsto: unas pocas horas. Mientras menos, mejor)
2º Lo segundo es lo más importante. No olvide pedir permiso a la Embajada de los Estados Unidos. Si no lo consigue, busque un buen lobbista que le relacione con el Pentágono (también puede autorizar Golpes de Estado sin el apoyo de Obama). Los boys de la CIA le aconsejarán en este punto. Déjese guiar por ellos, que para eso les pagan muy bien y les han entrenado en desestabilizar, desinformar y dar golpes de Estado. (Tiempo máximo para estas gestiones imprescindibles: un mes). Con ellos ya tiene en el bolsillo a la OEA, la ONU, el FMI, la OTAN y a los países del Mundo Libre.
3º Ahora viene la fase delicada de la acción directa. Se trata de ’sacar’ al Presidente. Cualquier medio vale. Desde el asesinato (como en el Caso Kennedy) hasta sacarlo en pijama de la cama en la madrugada. Secuestro, extorsión, amenazas a la familia, todo vale. Lo importante es que el Presidente firme una renuncia o lo mata. Muerto es tan útil como renunciado. Aquí necesitará la ayuda de los gorilas uniformados de su patria. Evite que se pasen. Se trata de ’sacar’ al Presidente, nada más. Lo peor es un baño de sangre. Que la cosa pase piola y todo le irá bien. Los Altos Mandos saben que el Estado es para chupar del bote y no les conviene que les modifiquen la situación, por lo que le apoyarán patrióticamente sin chistar. (Tiempo previsto: unas pocas horas. Mientras menos, mejor)